Una nueva ciencia australiana revela una araña que no se limita a esperar. Arroja presas al cielo. ¿El objetivo? Hormigas arbóreas verdes. Solo hormigas arborícolas verdes.
La fuerza es asombrosa. Los investigadores midieron aceleraciones de hasta 1360 m/s². Son 130 Gs. Los humanos se apagan alrededor del 5G. Esta araña lanza insectos a una velocidad letal.
“Llevamos las cámaras a entre 5.000 y 7.000 fps”, dice Ajay Narendra, investigador de la Universidad Macquarie. “Nunca he tenido que llegar tan alto”.
Greg Anderson, del instituto QIMR Berghofer, vio las primeras señales en 2022. Observó cómo una hormiga se convertía en una extraña red en el extremo norte de Queensland. Pero no tenía equipo lo suficientemente rápido para captar el momento. Sólo una mancha fantasmal. Movimiento balístico. Nada más.
Entran Narendra y su colega Pranav Joshi. Pasaron diez días a principios de 2023 rastreando a estos cazadores nocturnos. Las arañas permanecen sin nombre en la literatura por ahora, aunque pertenecen al género Propostira.
Los investigadores las llaman arañas balista. El nombre del arma romana. Una ballesta que lanza piedras pesadas. Esta versión utiliza seda y tensión en lugar de piedra.
El proceso es deliberado. Durante el día se esconde en el envés de las hojas. El anochecer trae la construcción. Se necesitan horas, hasta cuatro. La araña agrupa de 15 a 60 líneas de tensión contra una hoja, creando un cono apretado.
Luego el cebo.
Un desencadenante químico específico de las hormigas arbóreas verdes. Otros no. Sólo esos verdes agresivos. Huelen el cebo y atacan con sus mandíbulas. Pero aquí está el giro. La seda está pegajosa. Como pegamento.
“Sospecho que hay mucha rigidez”, señala Narendra. “Las hormigas se quedan atrapadas. Sus mandíbulas se cierran. No pueden soltarse”.
Entonces la hormiga tira.
La tensión se rompe.
El ancla se suelta.
El cono se mueve hacia atrás y lanza al insecto a casi 30 cm de altura. La hormiga se enreda en la red principal de arriba. Desaparecido.
¿Por qué hacer esto?
Levantar la comida del suelo protege a la araña. Las colonias de hormigas toman represalias. Duro. Al lanzar la comida al dosel de la red, la araña evita un contraataque. Es una alimentación segura.
Construir una trampa tan elaborada para cada comida parece una exageración. Pero las hormigas arbóreas verdes son confiables. Coherente. ¿Si la araña tiene hambre?
Construye una trampa. Llega la comida.
¿Qué otros trucos nos faltan? 🕸️
Referencia de la revista: Biología actual. DOI: 10.1019/j.cub.206.04.006
