Deje que su perro husmee las cosas

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El mundo de tu perro huele diferente al tuyo.
Mientras miras una puesta de sol o revisas tu teléfono, tu perro lee el periódico escrito con orina, feromonas y moho de las hojas. No es un pasatiempo. Es su idioma principal.

La investigación respalda esto. Los aromas específicos reducen el estrés. Aumentan la relajación. Hacen que los juguetes vuelvan a parecer interesantes.
La novedad importa.

Nuestro estudio en Ciencia Aplicada del Comportamiento Animal confirmó lo que los entrenadores profesionales ya saben: el enriquecimiento de aromas funciona. Es barato. De bajo impacto. Eficaz para todas las razas y tamaños.
Aquí hay seis formas de ejercitar el cerebro de su perro sin comprar un solo equipo.

Seguimiento de algo específico

El trabajo olfativo ya no es sólo para razas trabajadoras.
Implica enseñarle a su perro a encontrar un olor específico, como abedul o anís, y señalar dónde está. Los estudios demuestran que esto aumenta el optimismo y la concentración más que las pruebas de agilidad. Los entrenadores confían en él para su bienestar general.

También se pone serio. Los perros domésticos ahora ayudan a detectar plagas invasoras e incluso ayudan en la detección del cáncer de pulmón.
Puedes reducirlo, obviamente. Entrena a tu perro para que encuentre tus llaves. Tu teléfono. Ese control remoto debajo del sofá.

Camine diferente

La mayoría de las caminatas son marchas.
Prueba un sniffari.

Este es un paseo sin otro objetivo que olfatear. Deje que su perro se detenga en cada boca de incendio, árbol y arbusto sospechoso. Ignora a los demás dueños que piensan que sus perros están perdiendo el tiempo. Deje que su perro “lea las noticias” que deja el elenco del vecindario.

Es gratis. Fácil. Eficaz.
Si los parques para perros estresan a su cachorro, reserve un “parque para olfatear” privado o simplemente busque un sendero tranquilo.

Cambia el paisaje en casa

Las paredes aburridas matan la vibra de un perro.
Introduce nuevos olores dentro de la casa. Nada tóxico. Nada para comer. Sólo olores para investigar.

Los aromas de animales hacen maravillas. Intente poner un poco de lana de oveja, arreos viejos para caballos o incluso piel seca en un recipiente. La orina o las plumas de conejo también funcionan si eres lo suficientemente valiente.
Las opciones a base de plantas relajan a los perros. Vainilla. Coco. Lavanda diluida u orégano fresco rociado ligeramente sobre las superficies. Menos ladridos. Más siestas.

Construye un jardín de nariz

Tu césped podría ser mejor para tu perro.
Plante hierbas y flores que sean seguras para oler y mordisquear. El romero, el tomillo, la albahaca y la hierba gatera son buenos entrantes. La lavanda y la menta añaden variedad.

Simplemente consulte con su veterinario primero. No todas las plantas son seguras para los perros y “natural” no siempre significa que no sea tóxica.
Haz del patio trasero una biblioteca de olores.

Ocultar la comida

Los tazones son aburridos.
Convierta la hora de comer en una búsqueda del tesoro.

Esparce croquetas secas en la hierba. Escóndelo entre las hojas de otoño. Escóndelo debajo de los escalones del porche. Los perros tienen que aprender a buscar comida, así que empieza despacio. Señalelos las primeras veces. Di una señal como “busca” o “encuéntralo”.

Enseña paciencia. Ralentiza la alimentación. Hace que el desayuno sea emocionante en lugar de rutinario.

Juega en el interior

¿Nieve afuera? ¿Lluvia? No importa.
Utilice colchonetas para snuffle. Esas mantas de tela con bolsillos y túneles son ideales para uso en interiores.

O sea astuto con el reciclaje.
Tome cajas de cartón viejas. Ábrelos. Colóquelos en un laberinto o en capas. Esconda un juguete o una golosina adentro. Deja que tu perro cave.

Si no has probado esto, deberías hacerlo.
Convierte una tarde aburrida en una misión.
¿Realmente se necesita más de una hora al día? Quizás menos.
Pruébelo y vea qué pasa.

“El trabajo olfativo se incorpora en casi todas las sesiones de entrenamiento que realizo”. – Fuente de Jade


Referencia: “El trabajo olfativo se incorpora en todo lo que hago”: Investigando las percepciones de los adiestradores de perros (2025). DOI: 10.1013/j.applanim.21020265