Transmisión de fibra óptica sin precedentes: 50 millones de transmisiones a la vez

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Se ha logrado un nuevo hito en la transmisión de datos, llevando los límites de la infraestructura de fibra óptica existente a velocidades sin precedentes. Investigadores del University College London (UCL) han transmitido con éxito 450 terabits por segundo a través de un cable de fibra óptica instalado comercialmente debajo de las calles de Londres, una velocidad equivalente a transmitir 50 millones de películas simultáneamente.

El gran avance: exprimir más de lo que tenemos

Esta velocidad récord, casi diez veces más rápida que las redes comerciales actuales, se logró utilizando cables existentes que se extienden entre el laboratorio de Bloomsbury de la UCL y un centro de datos en Canary Wharf. El equipo, dirigido por Polina Bayvel, no construyó nueva infraestructura; en cambio, aprovecharon lo que ya existe. Esto es fundamental porque el despliegue de nuevos cables de fibra óptica es costoso y disruptivo.

La clave fue un hardware diseñado a medida que enviaba datos a través de un espectro de frecuencias más amplio (de 1.264 a 1.617,8 nanómetros) que las redes comerciales estándar. Esto requirió superar las distorsiones causadas por los diferentes índices de refracción dentro de los cables de fibra óptica a diferentes intensidades del láser.

Por qué esto es importante: IA y más allá

Si bien el usuario promedio de Internet no sentirá inmediatamente el impacto de este aumento de velocidad, las implicaciones para la inteligencia artificial (IA) son significativas. Bayvel señala: “La infraestructura de IA está generando una gran cantidad de datos, y esos datos se están derramando en la red”. El crecimiento exponencial de la IA requiere un ancho de banda que las redes actuales luchan por alcanzar.

La investigación también destaca un cambio fundamental en el desarrollo de la fibra óptica: un enfoque en maximizar la capacidad de la infraestructura existente antes de buscar tecnologías completamente nuevas. Kerrianne Harrington, de la Universidad de Bath, explica: “Lo interesante de este trabajo es que se utiliza lo que ya está bajo tierra, que es lo más caro de cambiar”.

Pruebas en el mundo real: conectores sucios y ruido urbano

Lo que distingue a este experimento es que no se realizó en un laboratorio estéril. Los cables utilizados estaban muy usados, sucios y expuestos a interferencias del mundo real de las bulliciosas calles de Londres. Esto demuestra el potencial de un despliegue rápido en la infraestructura existente, y los investigadores sugieren un despliegue comercial en un plazo de cinco años.

Se han logrado velocidades más rápidas en experimentos altamente regulados, pero este trabajo utilizó de manera crucial cables existentes que han sido muy utilizados, tienen conectores sucios, se encuentran debajo de una ciudad bulliciosa llena de tráfico y ruido, y representan una prueba del mundo real que muestra que podría implementarse en la infraestructura existente.

Este avance ofrece un camino práctico hacia un aumento significativo de la capacidad de Internet sin el enorme costo de reemplazar los cables existentes. El futuro de la transmisión de datos puede depender de exprimir hasta el último bit de rendimiento de la infraestructura que ya tenemos.