La Corte Suprema está considerando un caso con el potencial de remodelar dramáticamente miles de demandas que alegan que el herbicida Roundup de Bayer causa cáncer. Esta decisión podría efectivamente detener una importante ola de litigios por daños y ya ha generado duras críticas de ambos lados del espectro político.
Lo que está en juego para Bayer y los demandantes
Bayer, que adquirió Monsanto en 2018, busca una sentencia definitiva que la ley federal la proteja de responsabilidad en estos casos. La compañía argumenta que las regulaciones federales se anteponen a las reclamaciones a nivel estatal, protegiéndolas esencialmente de demandas.
El caso es particularmente significativo porque involucra a un número masivo de demandantes. Miles de personas afirman que sus diagnósticos de cáncer están relacionados con la exposición al Roundup y el litigio representa un riesgo financiero sustancial para Bayer.
Reacción política y cambios de postura gubernamental
La administración Trump se ha puesto del lado de Bayer, un cambio con respecto a la posición anterior de la administración Biden. Este apoyo ha provocado una reacción violenta de una coalición inusual que incluye a legisladores demócratas, grupos ambientalistas e incluso activistas alineados con los republicanos.
La congresista Chellie Pingree (D-Maine) enfatizó las preocupaciones de salud pública que impulsan a la oposición. “Se trata de gente que se preocupa por su propia salud… y existe una profunda sospecha de que las corporaciones se preocupan más por las ganancias”, afirmó.
Por qué esto importa: la lucha por la inmunidad corporativa
Este caso pone de relieve un debate más amplio sobre la responsabilidad corporativa y la supervisión regulatoria. Si la Corte Suprema falla a favor de Bayer, sentaría un precedente que podría limitar la responsabilidad de las empresas en casos similares, priorizando efectivamente los intereses corporativos sobre las reclamaciones de salud individuales.
Es probable que la decisión sea seguida de cerca tanto por el mundo legal como por el político, ya que podría tener consecuencias de gran alcance para futuras demandas por responsabilidad de productos. Está previsto que los jueces discutan el asunto esta semana, y es posible que se tome una decisión el lunes.
La situación actual subraya la tensión entre las ganancias corporativas, la salud pública y el papel del gobierno en la protección de sus ciudadanos. Activistas como Vani Hari (Food Babe) han amplificado aún más la preocupación pública, advirtiendo que un fallo pro-Bayer priorizaría la inmunidad corporativa sobre la seguridad humana.
En última instancia, la decisión de la Corte Suprema determinará si miles de víctimas de cáncer pueden presentar recursos legales contra Bayer o si la empresa quedará protegida de responsabilidad según la ley federal.


























