Un fósil notablemente bien conservado de Argentina revela una nueva especie de dinosaurio, Alnashetri cerropoliciensis, que pesaba menos que un pollo moderno. El descubrimiento proporciona información crucial sobre la evolución de los alvarezsaurios, un grupo de pequeños dinosaurios depredadores, y complica suposiciones previas sobre cómo estas criaturas se adaptaron a tamaños corporales cada vez más reducidos.
Descubriendo Alnashetri : un gran avance en la comprensión
El esqueleto de 95 millones de años fue excavado en el sitio de La Buitrera en la Patagonia. Los descubrimientos anteriores de esta especie se limitaron a fragmentos incompletos de las patas traseras, lo que dejó a los científicos inseguros sobre su tamaño y madurez. Ahora, con un espécimen casi completo, los investigadores confirman que Alnashetri era un adulto adulto, de al menos cuatro años de edad, pero que pesaba apenas 700 gramos.
Esto es significativo porque proporciona la primera imagen clara de la anatomía de un alvarezsaurio temprano. El fósil exhibe extremidades traseras delgadas y extremidades anteriores sorprendentemente bien desarrolladas con tres dedos funcionales, una característica que no se observa en especies posteriores más especializadas.
Repensar a los Álvarezsaurios: no sólo los comedores de hormigas
Durante años, los paleontólogos creyeron que los alvarezsaurios se redujeron de tamaño mientras desarrollaban extremidades anteriores cortas y robustas con un pulgar prominente para excavar en busca de hormigas y termitas. Sin embargo, Alnashetri desafía este patrón. A pesar de ser uno de los alvarezsaurios más pequeños descubiertos, sus extremidades anteriores son proporcionalmente más largas y sus dientes no están reducidos.
“Alnashetri representa una rama anterior del árbol evolutivo de los alvarezsaurios”, explica Peter Makovicky, paleontólogo que participó en el estudio. “Está construido más como un terópodo típico, lo que sugiere que probablemente tenía una dieta más amplia que solo insectos”.
Esto significa que el camino evolutivo hacia la especialización extrema en el consumo de hormigas no fue una consecuencia directa de la reducción de tamaño. En cambio, los alvarezsaurios probablemente ocuparon el nicho de los pequeños depredadores durante un período mucho más largo, y las adaptaciones a la insectivoría llegaron más tarde.
El enigma permanece: ¿por qué tan pequeño?
El descubrimiento deja a los investigadores con más preguntas que respuestas. Si bien Alnashetri arroja luz sobre la evolución temprana de los alvarezsaurios, la razón última de su dramática reducción de tamaño sigue sin estar clara. La teoría predominante sugiere que los alvarezsaurios lograron explotar el papel ecológico de depredadores muy pequeños, pero aún se desconocen las presiones selectivas exactas que impulsaron su evolución.
La investigación en curso destaca cuánto queda por aprender sobre la evolución de los dinosaurios, incluso a partir de fósiles descubiertos en regiones bien estudiadas. La historia de Alnashetri es un recordatorio de que la paleontología es una ciencia en constante revisión, a medida que nuevos hallazgos remodelan nuestra comprensión del pasado.























