Familiares de guerreros de élite desenterrados en Hungría: un entierro de 1.100 años revela una dinastía de luchadores

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Arqueólogos en Hungría han desenterrado los restos extraordinariamente conservados de tres guerreros de élite que datan de hace más de 1.100 años. El descubrimiento, realizado cerca del pueblo de Akasztó, revela un parentesco entre los hombres enterrados, lo que sugiere una dinastía guerrera o un liderazgo militar estrechamente aliado.

El descubrimiento y los guerreros

Los entierros, excavados por un equipo del Museo Katona József, datan de los años 920 o 930 d.C., un período en el que el reino húngaro se estaba expandiendo y realizando incursiones en territorios vecinos. Los guerreros fueron enterrados con armas, incluidos sables, arcos y carcaj de flechas, junto con docenas de monedas principalmente del norte de Italia. La presencia de estas monedas sugiere que los guerreros probablemente participaron en campañas militares durante el reinado del rey Berengario de Italia (888-924), descendiente de Carlomagno.

Los restos esqueléticos muestran diferentes edades al morir: un guerrero tenía entre 15 y 16 años, otro entre 17 y 18, y el tercero entre 30 y 35. Los guerreros más jóvenes fueron enterrados con equipos ornamentados como cinturones decorados con plata dorada y arcos con astas, mientras que el mayor tenía un sable plateado y un arnés de caballo adornado con oro. Los lujosos ajuares funerarios subrayan su alto estatus dentro de la sociedad húngara.

Enlaces genéticos

El análisis de ADN confirmó una conexión familiar entre los tres hombres. El mayor probablemente era el padre o hermano del menor y todos compartían linaje paterno. Esto sugiere que no eran sólo guerreros sino parte de una clase militar de élite, posiblemente hereditaria. El análisis isotópico de sus huesos revela dietas ricas en proteínas animales, acordes con el estilo de vida de los luchadores experimentados.

Contexto histórico y significado

Los hallazgos ofrecen información sobre la estructura militar y la jerarquía social del primer reino húngaro. El período vio frecuentes conflictos con los estados vecinos, particularmente en Italia, lo que explica la presencia de monedas italianas. Los elaborados entierros sugieren que estos guerreros eran muy valorados dentro de su comunidad, posiblemente sirviendo como comandantes regionales o figuras clave en grupos de asalto.

“El descubrimiento ofrece una visión poco común de la vida de los guerreros de élite en un período formativo de la historia húngara”, afirmó Wilhelm Gábor, jefe del departamento de arqueología del Museo Katona József.

La causa de la muerte de los guerreros sigue siendo desconocida, pero investigaciones adicionales pueden revelar más detalles sobre sus momentos finales. Por ahora, los entierros de Akasztó son un testimonio de la destreza militar y la estructura social del primer reino húngaro.